Pablo Sanchez Alvarez, jefe de planta metalúrgica, Gran Rosario
Entramos por una auditoría interna de ISO 9001 y terminamos ordenando todo el control de calibración de instrumentos. El equipo de Cooper revisó trazabilidad de lotes durante tres semanas y armó un tablero simple con las no conformidades repetidas. Lo más útil fue la reunión con producción: dejaron de discutir con calidad sobre quién tenía razón y empezaron a frenar lotes con criterio documentado. Quedó pendiente la integración con el sistema de mantenimiento, pero ya sabemos por dónde arrancar.